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Autoestima, sinónimo de logro
Un niño con buena autoestima siempre estará orgulloso de sus logros, actuará de forma independiente, aceptará sus responsabilidades y frustraciones y podrá influir en otros.
Y todos estos beneficios se verán reflejados en su rendimiento escolar, según los investigadores en este campo. Para llegar a un estado de buen equilibrio en nuestros hijos es importante el demostrarles cariño a través del contacto físico, en las primeras etapas de nuestra vida, de esta manera se fortalecerán los lazos afectivos y los vínculos con él y aprenderán a reconocer cuándo y cómo quieren ser tratados, sin problemas. Si reforzamos, por otra parte, sus logros, sus cualidades y sus potencialidades, también conseguiremos hacer de esos chicos personas seguras de sí mismas. Es importante también compartir sus sentimientos, sus inquietudes y sus problemas, la escucha activa produce grandes beneficios psicológicos en ellos. El fenómeno de compartir sentimientos es para que puedan comprender que no siempre son consecuencia de sus actos, de esta forma se evitarán todos los sentimientos de culpa que posiblemente aparezcan en un futuro. Cuando hablamos de escuchar nos referimos a no interrogarles de forma constante, sobre todo si no tienen la capacidad de comunicarse desarrollada.
En este artículo debemos hacer alusión también al fomento y desarrollo de su creatividad.
Si le ofrecemos todo el material que pueda estar a su disposición, fomentaríamos su crecimiento personal y su capacidad para tomar decisiones por sí mismos.
Es importante establecer pautas de comportamiento, pero las cosas deben realizarlas bajo el fundamento de su libertad individual, siempre que sepan hacer buen uso de ella.
Es obvio que el fenómeno más extendido, en el ámbito educativo, y de manera inconsciente, es el de la ridiculización.
Uno puede censurar los actos si no son correctos, pero no su personalidad ni sus sentimientos personales más profundos.
Si les ofrecemos alternativas, si les ofrecemos responsabilidades, como colocar su habitación o realizar un acto de acción colectiva familiar, los responsabilizamos de algo que deben hacer sin imposiciones ni castigos directos, que puedan producir pérdidas de control por parte de los educadores.
La capacidad de control depende muy mucho de la educación en valores que estén recibiendo.
Las conductas de nuestros jóvenes hoy en día, son reflejo de aspectos aprendidos en conductas de nosotros, los mayores. Un aprendizaje extremadamente pegadizo que se transmite de manera involuntaria en el colectivo social de ellos.
Si intentamos prevenir una serie de problemas, si ofrecemos toda la información posible a nuestros hijos, entiendo serán capaces de tener esa capacidad de elección tan necesaria en nuestras vidas. Tendrán una buena autoestima y serán plenamente felices.
Es fácil pero a la vez complicado, ya que normalmente no nos paramos a reflexionar sobre ello.
La vida está cargada de alternativas, estas alternativas se fundamentan en un tipo de sociedad a la que debemos adaptarnos lo mejor posible. Ese es nuestro propósito.
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